Si origen de tus alimentos se menciona en el etiquetado, esta entrada te interesa ya que una de las prioridades de la UE es la transparencia dentro del mercado común.

En lo que a la cadena alimentaria se refiere, se ha puesto en marcha la estrategia «From Farm to Fork», que se traduce como «Del Campo a la Mesa». Dentro de este contexto de confiabilidad y de dar valor a la cadena de suministro de un alimento, se enmarcan las modificaciones que van a afectar a muchos de los alimentos que se encuentran en el mercado.

El Origen de los alimentos

Las elecciones de los consumidores son cambiantes dentro de la vorágine de la globalización y las adaptaciones de los distintos mercados. Nuevas tecnologías, nuevas prácticas y nuevos modelos de negocio transitan entre lo que antes eran los marcos tradicionales en las relaciones mercantiles y de consumo. Esto provoca que, a menudo, el origen de un alimento sea un factor que añade valor a un producto determinado.

El Origen, así con mayúscula, es uno de los valores añadidos que tiene un producto alimentario. Es el reclamo que se utiliza a nivel de márquetin y que nos cuenta una historia, añadiendo a aquello que consumimos un valor añadido ligado a nuestras emociones.

Cada vez con más frecuencia, el consumidor basa su toma de decisiones en valores que le resulten inspiradores, como la sostenibilidad o el comercio justo. En este sentido, el origen es un potente atractor porque evoca un estilo de vida y una calidad tradicional que se suponen inherentes a determinadas zonas geográficas.

Debes revisar tu etiqueta si…

La mención a una región o al origen tradicional de un alimento no será un asunto menor a partir del uno de abril de 2020. Toma nota si tu producto incluye una alusión a la procedencia de un alimento por medio de:

  • declaraciones,
  • pictogramas o
  • expresiones que hagan referencia a zonas geográficas,

siempre que no esté amparado por DOP o IGP. Deberás analizar detenidamente si debes modificar tu etiqueta.

¿Qué debo añadir a mi etiquetado?

El Reglamento de Ejecución 2020/775, que modifica el marco legal para el etiquetado en toda la UE, viene a intervenir en estos ámbitos no regulados en cuanto al origen. A la entrada en vigor del reglamento, si tu cae dentro de los supuestos de la ley deberás indicar la procedencia:

  • «UE», «fuera de la UE» o «UE y fuera de la UE»; o
  • región u otra zona geográfica situada en varios Estados miembros o en terceros países, si está definida así con arreglo al Derecho público internacional o es fácilmente comprensible para los consumidores medios normalmente informados; o
  • zona de pesca de la FAO, o zona marítima o masa de agua dulce, si están definidas como tales con arreglo al Derecho internacional o son fácilmente comprensibles para los consumidores medios normalmente informados; o
  • Estado(s) miembro(s) o tercer(os) país(es); o
  • región u otra zona geográfica situada en un Estado miembro o un tercer país, que sea fácilmente comprensible para los consumidores medios normalmente informados; o
  • país de origen o lugar de procedencia de conformidad con disposiciones específicas de la Unión aplicables al ingrediente primario como tal.

Tomando en consideración el ingrediente primario

A menudo un producto se compone de distintos ingredientes de orígenes dispares, a pesar de que, conceptualmente, el etiquetado del alimento haga alusión solo al área territorial principal o más representativa.

Sin embargo, si utilizamos un gentilicio para denominarlo, o si ligamos la producción a una zona geográfica será necesario documentar el origen de sus ingredientes. Si las fórmulas previstas por la ley y detalladas en el punto anterior no encajan con el origen a señalar en el etiqutado de tu alimento, deberás añadir lo siguiente:

«El ingrediente primario (denominación) no es originario de (país de origen o lugar de procedencia del alimento)»

Esto se comprende mejor utilizando un caso práctico como el etiquetado de un alimento tradicional como, por ejemplo, los pestiños andaluces. Si se ha empleado harina castellana tienes dos opciones:

  • Eliminar la alusión a Andalucía de tus pestiños o bien,
  • deberás especificar el origen del ingrediente principal, la harina en este caso, en el etiquetado mediante la frase que prevee la ley.

En cualquier caso, el objetivo de la nueva regulación en cuanto al origen expresado en el etiquetado de los alimentos, es que el consumidor tenga el máximo de información posible a la hora de adquirir un producto.

La tecnología blockchain nos devuelve el Origen

Blockchain permite registrar dejando escaso margen a la picaresca los datos de nuestros ingredientes del campo al plato, tal y como te contábamos aquí.

Nuestra plataforma permite, partiendo de los datos de tu cadena de suministro, establecer el origen de todos y cada uno de los ingredientes de tu producto. De este modo podrás ofrecer a tus clientes información veraz y contrastada acerca de toda tu cadena de valor, del campo al plato.

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