Contratar una consultora para que se encargue de realizar tu Memoria de Sostenibilidad o tu Informe de Huella de Carbono puede parecer la solución ideal, pero antes de tomar la decisión deberías dedicar unos minutos a pensar fríamente qué puede hacer (y qué no) una consultoría ambiental por ti.
Valora estos puntos antes de tomar la decisión:
1. La recopilación, transferencia y carga de datos
La recopilación de los datos de tu empresa, su limpieza, orden, actualización y adecuación se tiene que realizar por personal interno. Nadie conoce tu empresa mejor que tú, y el esfuerzo que debes realizar para transferir esa información a un tercero es algo que debes tener en cuenta. Además, al no conocer los detalles del funcionamiento de la organización es posible que se comentan errores o no se detecten fallos en la información recogida.
2. La vinculación con tus sistemas
Cada consultora tiene su forma de trabajar y sus formatos, donde reside, en parte su aportación de valor y su know-how. En la mayoría de los casos tendrás que adaptarte a ellos, y por supuesto no estarán sincronizados con tu CRM o tus Sistemas de Gestión. Si requieres de este servicio, seguramente se trate de un desarrollo personalizado con un importante coste asociado.
3. Los consultores también se equivocan
Si piensas que contratando a personal externo evitarás errores en tus informes nada más lejos de la realidad. A la falta de conocimiento de tu organización, se le une la diversidad de clientes simultáneos, la falta de experiencia específica de tu sector, los picos de trabajo y, frecuentemente, las tareas propias de un autónomo, por lo que el riesgo de error es todavía mayor que si lo realizaras in house. Si lo que te frena es la falta de conocimiento, siempre puedes contratar formaciones específicas o unas horas de asesoramiento.
4. Usan herramientas e informaciones que desconoces
Al externalizar el proceso pierdes el control de cómo se procesa la información, de las herramientas que se han utilizado, de las bases de datos empleadas y hasta se han hecho estimaciones de las que no tienes conocimiento ¿estás seguro de que quieres correr el riesgo de no saber cómo se ha procesado la información del informe que vas a firmar tú?
5. Imposibilidad de replicar, modificar o reutilizar los datos
Una consecuencia del punto anterior: sin conocimiento del procesamiento de datos realizados no tienes opciones para hacer cambios, testear alternativas o incluso reutilizar la información para diferentes años, reportes o requisitos de clientes. Cualquiera de estas opciones, frecuentemente pasa de nuevo por el consultor (con el consiguiente envío de un nuevo presupuesto por su parte).
6. Dependencia de sus plazos y disponibilidad
¿Sabes que todas las empresas están obligadas a cumplir los mismos plazos de reporte, no? Con ligeras variaciones la carga de trabajo se concentra entre los últimos meses del año y los primeros del siguiente. Los consultores lo saben bien. En esas fechas no dejan de recibir solicitudes e informaciones de clientes, que navegan cómo pueden. Es posible que una falta de previsión por su parte, o algún evento inesperado, pueda poner en jaque su planificación y con ello tus plazos. De ser así, estás completamente a su merced para cumplir con las fechas establecidas.
7. Coste elevado
Si has estado echando cuentas según hemos ido avanzando en los puntos anteriores, te habrás dado cuenta de que externalizar los reportes no es tan barato como parece. Si le sumas los gastos directos, los indirectos en los que incurres al tener que dedicarle tiempo, más las posibles ampliaciones por modificaciones, adaptaciones o actualizaciones o incluso los costes asociados a los pagos por sanciones por incumplimientos, lo barato te puede salir bastante caro.
Conclusión
Después de analizar estos puntos, ¿realmente estás ganando tiempo y conocimiento al subcontratar a proveedores externos? Además de dedicar mucho tiempo a transferir la información, que por otro lado es clave y estratégica, no solo cedes control sobre plazos, formatos, calidad y costes, sino que también pierdes la oportunidad de tomar decisiones en base a ella.
La sostenibilidad y autonomía empresarial son clave para el éxito a largo plazo. Implementar herramientas internas que te permitan gestionar datos estratégicos y tomar decisiones informadas sin depender de terceros te dará una ventaja competitiva indiscutible. Cuanto antes empieces, más beneficios obtendrás y más sólida será tu empresa en el futuro.
Una consultora puede ser útil, pero no debe volverse imprescindible.